UEF España rechaza el cierre de puertos y fronteras en Europa

El periódico “Corriere della Sera” informaba el 29 de junio de 2017 respecto de la supuesta intención del gobierno italiano de impedir el acceso a los puertos de este Estado miembro a las naves pertenecientes a organizaciones sin ánimo de lucro y dedicadas al rescate de personas varadas en alta mar y cuyo pabellón no corresponda a dicho Estado.

Esta medida es contraria al Derecho Internacional del Mar, así como al propio Derecho europeo, al menos en lo que respecta a los barcos que cuenten con pabellón correspondiente a un Estado miembro de la Unión, aparte de Italia. Por otra parte, el cierre de puertos es una decisión especialmente insolidaria si se tiene en cuenta que las personas en busca de asilo no pueden cursar sus solicitudes desde sus países de origen, al tiempo que no existen rutas legales y seguras, lo que les obliga a viajar hasta territorio europeo a través de rutas peligrosas por tierra y mar, como la ruta a través del Mediterráneo.

Es indudable que los flujos de migrantes en el Mediterráneo central son una responsabilidad común de la Unión, y que ésta debe aportar más recursos financieros y humanos en apoyo de la República Italiana, al tiempo que los Estados miembros deben cumplir con el sistema de reubicación.

Asimismo, no parece adecuado que las personas que han sido rescatadas en alta mar deban permanecer a bordo varios días, incluso semanas, hasta arribar a otros puertos más lejanos.

Por su parte, según informa “The Telegraph” en su edición del 4 de julio de 2017, Austria está empleando al ejército para controlar su frontera interior con la finalidad de impedir el tránsito de inmigrantes y refugiados.

La Unión de los Europeístas y Federalistas de España (UEF España) condena categóricamente este tipo de medidas por contravenir la letra y el espíritu de los Tratados y quebrar el principio de libre movimiento de personas en el Espacio Schengen, y pide a Italia que mantenga sus puertos abiertos y a Austria que cese en la militarización de una frontera interior.

UEF España considera que el cierre de puertos y fronteras es una medida nacionalista que perpetúa el anacronismo de las fronteras interiores y amenaza con devolver a Europa a tiempos superados, a la vez que entiende que es urgente e imprescindible que los Estados miembros acepten la plena comunitarización de las políticas de inmigración y asilo, ya que ésta es la verdadera raíz del problema y no los flujos de migrantes en sí mismos.