Posición de UEF España ante la decisión de no sancionar a España

POSICIÓN DE UEF ESPAÑA ANTE LA DECISIÓN DE NO SANCIONAR A ESPAÑA

La Unión de los Federalistas Europeos de España (UEF España) considera que es un principio irrenunciable del Estado de derecho, también en su vertiente supranacional europea, el cumplimiento de las normas que nos hemos dado los europeos, incluyendo las relativas al control del déficit público incluidas en el Tratado de Maastricht, y que posibilitó el lanzamiento de la moneda única.

Por esta razón, entendemos con las Instituciones europeas, que la política fiscal del gobierno de España, que ha resultado en un incumplimiento reiterado de los objetivos de déficit público, casi propicia una multa a España por la desviación del déficit público, junto con Portugal. De hecho, técnicamente hablando lo ha sido, pues el comunicado de la Comisión del jueves 27 de julio de 2016 recomienda al Consejo “la cancelación” de la multa.

Reconociendo por tanto que las reglas deben cumplirse, UEF España celebra que la Comisión proponga al Consejo la no imposición de una sanción económica, por considerar que existen razones para ello, y solicitamos que no congele los fondos estructurales y de cohesión, sobre los que todavía no se ha tomado una decisión.

En primer lugar, la imposición de cualquier de estas sanciones, hubiera perjudicado el bienestar de los residentes en España, ya que aunque la economía se encuentra en crecimiento, persiste el alto paro estructural y la necesidad de utilizar todos los recursos disponibles para generar inversiones, aumentos de la productividad, aumentos de los salarios y puestos de trabajo de calidad. Esto es así porque las sanciones, al funcionar como un impuesto o como una retirada de una subvención, perjudicarían a los ciudadanos.

En segundo lugar, habría resultado políticamente muy poco oportuna una decisión en favor de sancionar el incumplimiento de los objetivos de déficit público, disminuyendo el apoyo popular y ciudadano al propio proyecto de integración, especialmente cuando un país de la importancia del Reino Unido se apresta a abandonar el proyecto europeo. Como federalistas europeos no ignoramos que en esta delicada fase de la construcción europea la Unión debe ser fuente de alternativas positivas que sirvan para recuperar la adhesión de sectores importantes de las clases asalariadas y medias a la idea de Europa.

Desgraciadamente, el énfasis dado en los últimos años por parte de las políticas europeas en el ajuste fiscal a ultranza no solamente ha sido poco eficaz para favorecer un crecimiento sostenible y reducir el desempleo, sino que han además promovido la aparición de movimientos políticos populistas, nacionalistas, xenófobos, y anti-europeos.

De ahí que Europa se esté jugando su credibilidad, y la posibilidad de dar pasos decididos hacia su completa federalización con el pleno apoyo de la ciudadanía europea. Sancionar a España y Portugalhubiera significado reforzar el mensaje cuanto menos equívoco de que a la Unión Europea solo le interesa la estabilidad presupuestaria frente al bienestar de los ciudadanos: empleo y salarios dignos, acceso a la educación y la sanidad, pensiones suficientes, oportunidades laborales para los jóvenes, etc.

En otras palabras, es preciso pasar de la Europa de Maastricht y de la austeridad, a una Europa federal pero también social, pues sin éste atributo que llamamos modelo social europeo y que forma parte fundamental del acervo histórico de nuestro continente al menos desde la Revolución industrial, los trabajadores asalariados, que son la gran mayoría de los europeos, dejarán de apoyar el proceso de construcción europea, con el riesgo real de que sean los ultras quienes reciban los réditos en términos electorales, ya que éstos abiertamente abogan en todos los países de la Unión por desmantelar todo lo logrado desde la Declaración del 9 de mayo de 1950, incluyendo a la moneda única.

Por todo ello, reclamamos tanto a la Comisión como al Consejo que además de la probable decisión de cancelar la multa a España, tampoco suspendan la ejecución de los fondos estructurales y de cohesión por la desviación del déficit público, y al gobierno de España que haga sus mejores esfuerzos para que no se repita una situación similar.

En cambio, solicitamos a las Instituciones europeas, y en particular a los Estados miembros representados en el Consejo, que se tomen medidas para recuperar la confianza de la ciudadanía europea en el proyecto de integración regional más avanzado del mundo, mediante el lanzamiento de un verdadero plan europeo de inversiones sostenibles medioambientalmente, dotado de recursos propios y adicionales, como el impuesto sobre las transacciones financieras y los beneficios del Banco Central Europeo, y de acuerdo con la petición del New Deal 4 Europe, así la creación de un presupuesto anti-cíclico para la Eurozona, la aprobación de un fondo europeo de depósitos que asegure los ahorros de las personas, y la introducción de un seguro europeo de desempleo, al tiempo que se impulsa el crecimiento de la productividad europea y sin abandonar los esfuerzos por generar una sociedad y una economía abiertas en un mundo globalizado e hiperconectado.

También, reclamamos a los Estados miembros que otorguen a la Unión Europea los recursos y competencias adecuados para gestionar la llegada de los refugiados que huyen de la guerra y las violaciones masivas de los Derechos Humanos, asunto en el que Europa se juega su fuerza moral, y que asuman sus responsabilidades cumpliendo las cuotas de acogida acordadas, y que vele por el cumplimiento del Acuerdo al que se llegó con Turquía, sin que bajo ningún concepto Europa quede a expensas del país mediterráneo, cuyo estado de derecho se encuentra en una grave crisis.

Por último, animamos al Banco Central Europeo a mantener la política monetaria expansiva y le animamos a considerar abrir un debate en la sociedad europea, sobre la necesidad, conveniencia y posibilidad de aplicar medidas que puedan reanimar el consumo y el crecimiento económico así como reforzar la legitimidad del proyecto europeo como fuente de beneficios y bienestar para todos aquellos que viven en la Unión Europea.


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