Comunicado de UEF España sobre la ola de frío en Europa

Las olas de frío extremo no son infrecuentes en Europa. Sin embargo, un año más, ante este escenario de emergencia en Asia menor y en la Europa del este y sudoriental, determinados Estados miembros se muestran incapaces de asegurar adecuadamente la protección de ancianos y niños, personas sin hogar, inmigrantes y refugiados. Entre estos últimos, muchos se encuentran en condiciones precarias en los campamentos, en tiendas de campaña sin calefacción, a temperaturas no superiores a -10 grados centígrados.

En consecuencia, decenas de personas de entre los colectivos más arriba mencionados han perdido ya la vida en países socios como Polonia, Italia, Bulgaria, y República Checa, incluyendo demandantes de asilo en o en las proximidades de las fronteras exteriores de la Unión.

La Unión de los Federalistas y Europeístas de España, UEF España, considera inaceptable que en el bloque geopolítico más desarrollado e integrado del mundo haya seres humanos que se mueran de frío.

Asimismo, UEF España muestra su perplejidad ante la insuficiente preparación de los Estados miembros, por un lado, y las manifestaciones de la Comisión Europea respecto de la falta de competencias para actuar para hacer frente a esta dramática situación.

UEF España considera que la urgencia del momento requiere que la Comisión y los Estados miembros colaboren eficazmente para prevenir nuevas víctimas mortales, asumiendo plenamente sus responsabilidades.

En particular, UEF España insta a todos los Estados miembros concernidos a poner todos los medios humanos y técnicos necesarios para asistir a los colectivos más vulnerables a la ola de frío polar, y a la Comisión a movilizar el fondo presupuestario de emergencia en ayuda de aquellos países con mayores dificultades, además de acudir ante el Parlamento Europeo para dar las explicaciones oportunas.

Asimismo, UEF España solicita a la Comisión que prepare una estrategia europea sobre meteorología extrema aplicable en todos los Estados miembros, de modo que en el futuro se asegure que ningún ser humano, sea ciudadano, residente, inmigrante o refugiado pierda la vida por no poder guarecerse frente a las bajas temperaturas.

Madrid, 15 de enero de 2017